carlos de Pablo junto a su hija clara tras el apagón eléctrico del pasado 28 de abril
Carlos vivió el apagón eléctrico en su casa de Villanueva de la Cañada. Disponía de dos baterías que alimentan el respirador que le permite vivir. Cada una de ellas con una autonomía de ocho horas. Cuando la primera se apagó tuvieron unos momentos de angustia. Finalmente unos amigos se llevaron el aparato para cargarlo en su casa que ya disponía de luz.
Jorge Murillo (39 años), enfermo de ELA en su casa de Torrejón de Ardoz. Le acompañan Daisy y Alex, quienes le atienden.
Jorge vive en un 5º piso y durante el apagón eléctrico acudió al hospital cuando una de sus baterías perdía autonomía.
Trasladar a Jorge no es tarea fácil ni rápida. pero Asegura que no tuvo miedo y mantuvo la calma en todo momento.